Durante esta semana y la que viene, once jóvenes de España, Alemania, Francia, Canadá, El Salvador, México, India, Egipto, Etiopía, Bangladesh e Italia, que están realizando sus estudios de especialización en diferentes áreas relacionadas con el patrimonio cultural, participan en un Campo de Voluntariado del Patrimonio Mundial, que lleva por título A wall that connect us / Un muro que nos une.

Esta actividad, diseñada y desarrollada por la Fundación San Millán de la Cogolla, es una de las dos que la Unesco ha elegido en España para incluirla en su programa de Voluntariado del Patrimonio Mundial (la otra es un proyecto de la Casa Batlló sobre el patrimonio de Gaudí) y se desarrollará de nuevo el próximo verano en el mismo marco. Cuenta con la colaboración de la Subdirección General de Gestión y Coordinación de los Bienes Culturales del Ministerio de Cultura y Deporte, de los Agustinos Recoletos de Yuso, del Ayuntamiento de San Millán, la Asociación La Cultora, la organización European Heritage Volunteers, la Cátedra Unesco “Earthen architecture, building cultures and sustainable development” de la Universidad Politécnica de Valencia y  PEGASO – Research Centre for Architecture, Heritage and Management for Sustainable Development,  el Centro del Patrimonio Mundial, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y los vecinos de San Millán. Está dirigida a estudiantes de máster o doctorado y a jóvenes profesionales del sector del patrimonio cultural procedentes de países diferentes, así como a la comunidad local.

Este Campo de Voluntariado del Patrimonio Mundial se integra dentro del programa de educación patrimonial Emilianensis. Descubre los monasterios de La Rioja, creado y liderado por la Fundación San Millán en 2007, que ha sido reconocido en dos ocasiones (2011 y 2021) con el Premio Europa Nostra. Este es un programa basado en una visión holística del patrimonio cultural, que busca establecer o restablecer los vínculos entre los bienes culturales y las personas, fomentar la sensibilización y participación ciudadana en todo lo que concierne a dicho patrimonio, así como garantizar su conservación y su disfrute. Todo ello con el fin último de favorecer el desarrollo cultural, social y económico del territorio donde se ubica.

Se ha elegido la cerca del monasterio de Yuso como objeto de estudio en esta primera fase para llamar la atención sobre la importancia de algunos elementos patrimoniales, en cierta forma invisibles, y comenzar un proceso de estudio, recuperación y puesta en valor de los mismos, así como de sensibilización de la comunidad local y de las administraciones públicas.  El conjunto monástico emilianense no sólo consiste en los propios edificios religiosos; también comprende una variedad de edificios y unidades más pequeñas, que dan testimonio del hecho de que los monasterios no sólo eran lugares para la vida religiosa, sino también centros económicos que tenían relevancia para toda la región. El conjunto incluye hasta hoy numerosos establos, graneros y otros edificios agrícolas, así como componentes para funciones muy específicas, como un nevero, una calera o un molino. Junto al monasterio de Yuso, el elemento más impresionante es el muro histórico que rodea el conjunto y tiene una longitud total de varios kilómetros y una altura de dos a más de cinco metros.

Los participantes trabajarán en grupos, cada uno de los cuales tendrá dos tareas: una tarea estará relacionada con la composición original de la cerca – como la cimentación, la elevación, la parte superior de la pared, etc.– y la otra relacionada con el estado de conservación y con cuestiones tales como problemas estático-constructivos, intervenciones posteriores, degradación y aspectos similares.  Al terminar, se elaborará un documento final donde se recopilarán todos los aspectos estudiados y que servirá de guía para plantear intervenciones de conservación posteriores, pero también como una herramienta para crear conciencia entre la población sobre cómo evitar intervenciones inadecuadas.

El proceso formativo se completará con un rico programa educativo sobre la Convención del Patrimonio Mundial, el plan de gestión de los Monasterios de Yuso y Suso, la documentación de estructuras históricas y el valor del Patrimonio Mundial para la sociedad, entre otros aspectos. Una excursión de todo un día por toda la región de La Rioja permitirá familiarizarse y debatir sobre las diferentes prácticas de intervención en los espacios patrimoniales ubicados en el Camino de Santiago. Junto a estas actividades de sensibilización se realizarán también actividades de socialización para promover la relación entre los jóvenes voluntarios y la comunidad local.

Este proyecto nace para dar respuesta a una problemática detectada a nivel local pero que es común a otros municipios de similares características en el contexto español y europeo: el deterioro y la pérdida del patrimonio cultural material e inmaterial en el medio rural debido a la despoblación. Por este motivo, se organizarán una serie de acciones para implicar a lo largo del proceso de desarrollo a distintos sectores de la sociedad y para evaluar los resultados obtenidos. 

En la fase previa de estudio, se realizará una serie de entrevistas a diferentes miembros de la comunidad local para definir sus preocupaciones, intereses y necesidades en relación con el patrimonio cultural de su entorno. Los resultados de este análisis serán la base para concretar objetivos, métodos de trabajo y contenidos específicos del programa con el equipo de gestores, investigadores y agentes culturales. 

En el desarrollo del programa se llevarán a cabo actividades en las que colaborarán vecinos del municipio con los jóvenes voluntarios profesionales del patrimonio cultural. Los vecinos actuarán como informadores/formadores de los voluntarios, transmitiéndoles el conocimiento sobre su patrimonio material e inmaterial la pandemia…). A partir de la cerca construida con piedra, cal y arena, estableceremos conexiones con diversos aspectos del patrimonio inmaterial relacionados con los oficios de la construcción, la actividad agrícola, la vida monástica, el aprovechamiento de los recursos naturales, los ciclos de la naturaleza, las consecuencias de la mecanización del campo...Todos ellos elementos clave para conservar y comprender el Valor Universal Excepcional de este conjunto patrimonial.

Los jóvenes documentarán este conocimiento y lo incorporarán a sus trabajos de investigación, y los resultados logrados se difundirán a través de diferentes medios a nivel local, nacional e internacional.

Todas las actividades estarán enfocadas a la recuperación de los saberes tradicionales para aplicarlos en el cuidado y recuperación del entorno cultural y natural y para crear un modelo de buenas prácticas que pueda ser aplicado en otros lugares de similares características.

Durante el transcurso del campo de trabajo, se realizará un vídeo sobre el valor social del Patrimonio Mundial en los Monasterios de Suso y Yuso, incluido en el programa Arte y Cultura por los Derechos Humanos de la UNED, que se retransmite en el Canal UNED de TVE, en el que participarán diversos agentes locales, regionales y nacionales que guardan relación con el patrimonio emilianense.